Os voy a contar la historia de estas alforjas.

Hace muchos años compré unas alforjas en piel negra a una maravillosa mujer. Una hippie con alma viajera y vagabunda, una artista con tremendo rollazo. Me enamoré de esas alforjas,  de su estilo y comodidad así que no me las quité de encima. Pasado el tiempo quise volver a contactar con ella para ver si las hacia de otro color y porque las mías ya estaban envejeciendo, pero no lo conseguí. No pude volver a localizarla. Pasados los años, cuando empecé a dedicarme al mundo de la moda erais muchas las que me preguntaban por mis alforjas pero yo no podía deciros como conseguirlas sencillamente porque no lo sabia. Por eso me he decidido a hacer una versión mejorada inspirada en esas viejas alforjas, una interpretación de las originales hecha desde el respeto y la admiración a la mujer a la que se las compré.

Creo sinceramente que lo he conseguido. Las he mejorado en cuanto a funcionalidad,  capacidad, calidad, colorido y anclaje. El haberlas amado tanto, el haberme acompañado en tantos días, noches y viajes me han hecho darme cuenta de sus defectos y mejorarlos. Espero que os gusten y os acompañen por el mundo tanto como a mi.