Alicia Bleye

Esta aventura nace de la voluntad de darme una segunda oportunidad y de la necesidad de dar rienda suelta a mi creatividad. El mundo de la sombrerería siempre me pareció mágico y empecé por ahí de una manera muy natural.

Me formé a conciencia y llegué a dominar las complejas técnicas de la sombrerería artesanal: planchado del fieltro sobre hormas con planchas de hierro, troquelado de flores artesanales (con troqueles y acocadores al fuego)… Aprendí el meticuloso oficio del alambrado de plumas y flores a la vieja usanza, el delicado uso de las flores preservadas. También me inicié en la técnica de los tocados y las coronas.

Mi pasión por la moda vintage, la historia y el arte me llevaron a recorrer anticuarios, almonedas, y mercadillos de medio mundo… Y así es como surgió el estilo Alicia Bleye. Una fusión de estéticas que van del barroco al steampunk, con un toque a veces, hippie y, otras, más romántico… Con influencias de Boho, flamenco, y de la magia del mundo nomada y gitano, del burlesque y algún que otro guiño gótico. A fin de cuentas, creatividad, libertad y diversión.

En un primer momento opte por un nombre para mi marca que evidenciara esta vuelta a mis orígenes, esa reinvención, y decidí llamarla “Second Chance”. Representaba una segunda oportunidad, no solo para mi, sino también para las piezas que empleo y para el oficio de la sombrerería artesanal. “Second Chance” era mi propuesta de renovación de la sombrerería que tenemos en España; más asociada con el mundo del cóctel o la ceremonia. Mis diseños nacían para ser llevados a diario, de una forma más callejera. Pero cuando empezó a rodar la marca me di cuenta que los que amaban mi trabajo recordaban más fácilmente mi nombre que el nombre que yo había dado a la marca. Así que sois vosotros, los que me habéis apoyado y llevado hasta aquí, los que habéis rebautizado mi marca de una forma que aun la hace más personal e inconfundible, “Alicia Bleye”

Los diseños

Cada sombrero, turbante o corona que salen de mis manos son diseños únicos, en serie 1 de 1. Por ello, irrepetibles, tanto desde el punto de vista técnico como en los materiales que empleo: seda, pieles, ante con corte salvaje, encaje, flores hechas a mano, plumas alambradas por mí, relicarios antiguos, porcelanas, cartas y fotos recuperadas, alta bisutería, tejidos centenarios…

Mi proceso de trabajo se basa en la libertad total. La creatividad fluye de una forma natural, sin patrones preestablecidos. Son las pequeñas piezas que recupero del olvido las que se van apoderando de los sombreros que diseño.

Cada temporada presento una colección con unos diseños de sombreros cuidados al milímetro por mí, la altura de la copa, la forma, el ancho del ala, los coloridos, el aprestado justo. Cada detalle del sombrero está diseñado por mí y fabricado en la mejor y más antigua fábrica española en exclusiva y de la manera tradicional. Luego yo tomo cada sombrero y lo doy personalmente el acabado final que lo convierte en único.